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Entradas

Cuarta Semana de Adviento

Estamos ya hacia el final del Adviento, hoy vamos a hacer la última de las oraciones, y nos fijaremos en un personaje que fue muy importante en la primera Navidad.

Evangelio
Del evangelio según san Mateo:

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
-«José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta:
«Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Ernmanuel, que significa "Dios-con-nosotr…
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Tercera Semana de Adviento

Estamos ya a mitad de camino del Adviento, y esta semana nos fijamos en la figura de Juan Bautista. Vamos a escuchar un fragmento del Evangelio en el que Jesús habla de la importancia que tiene este profeta.

Evangelio

Del evangelio según san Mateo:


En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?" Jesús les respondió: "Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!" Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: "¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ve…

Segunda Semana de Adviento

Evangelio (Lc 1, 26-38)

En aquel tiempo el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. 

El ángel, entrando en su presencia, dijo: Alégrate, llena de gracias, el Señor está contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. 

El ángel le dijo: No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. 

Y María dijo al ángel: ¿Cómo será eso, pues no conozco a varón? 

El ángel le contestó:  El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parient…

Primera semana de Adviento

(antes de la reflexión, se puede pegar en el mural la imagen correspondiente al profeta Isaías, e invitarles a que se fijen en los dibujos e iconos que lo ilustran en la parte de abajo)
Comenzamos hoy en el Cole el tiempo de Adviento, que es tiempo de preparación para la Navidad, la venida de Dios como Niño.
Esta primera semana de Adviento nos vamos a fijar en Isaías, un profeta que anunció con varios siglos de antelación la venida de Cristo.
Escuchemos con atención un fragmento de sus escritos:
Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén:  Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas.  Hacia él confluirán los gentiles, caminarán pueblos numerosos.  Dirán: «Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas; porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén, la palabra del Señor.» Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos …

Oración de los Colegios Diocesanos

Vamos a comenzar con la oración del curso, que está en la página 25 de la Agenda:
[Oració general del Curs]
Gràcies, Jesús, pel do de la vida, per la família, pel col·legi, per l'Esglèsia i pels amics que Tu ens regales. Gràcies per dir-nos:  "Tu ets el meu fill estimat".

Et beneïm perquè Tu t'ocupes de nosaltres. Ho fas directament i per mitjà de les persones que ens poses a prop cada dia. Concedeix-nos viure 

Lecciones caninas... (jueves 26 sept)

Hoy hacemos una "oración" un poco especial, y vamos a fijarnos en la cantidad de cosas que podemos aprender de los perros. Si nos fijamos bien, nos dan muchas lecciones que podemos aplicar a nuestra vida. Por ejemplo: Darse un paseo de vez en cuando. Ser un amigo leal. Comer con entusiasmo, y parar cuando estás satisfecho. Obedecer siempre que haga falta. Descansar lo que necesites. Si lo que deseas está enterrado, buscar hasta que lo encuentres. Cuando te sientas feliz bailar y mostrar tu alegría. Permanecer alerta para detectar qué les está pasando a los que te rodean. Cuando se acerque algún amigo, correr a saludarlo con confianza. No perder las ganas de jugar. Cuando alguien tenga un mal día, guardar silencio a su lado, y tratar de agradarlo. Dar cariño con alegría y no tener miedo a recibirlo ni a dejarse querer.
Que tengas un feliz día perruno.

¿Serías capaz de algo así? (miércoles 25 sept)

Ayer, 24 de septiembre, se celebraba la Virgen de la Merced, una devoción catalana muy antigua (si estuviésemos en Barcelona habríamos tenido ¡¡un puente de cuatro días!!).

Esta advocación viene de la Orden religiosa de los mercedarios, que tenían un modo de vida de lo más sorprendente. Entre las muchas cosas a que se dedicaban, liberaban a los presos, consiguiendo dinero para pagarles el rescate.

Pero si no podían conseguir todo el dinero, ¿sabéis lo que hacían? Pues llegaba el fraile mercedario a la cárcel donde estaba el preso, y hacía un intercambio: el fraile se quedaba en su lugar en la celda, y cumplía los años que le quedaban de condena, y el preso se iba libre a casa.

Y en aquella época las cárceles no eran las de ahora, y los tratos eran infrahumanos...

Piensa por un momento: si estuvieras en la situación de ese preso ¿te gustaría que viniera un fraile mercedario a liberarte?

¿Y alguno sería capaz de algo así, de tanta generosidad?

Vamos a dar gracias a Dios con María, Nuestra Mad…